Curso de Buceo de Flotabilidad

Tener una buena flotabilidad hace que los buceadores se desplacen sin esfuerzo, se reduce el consumo de aire y ascender, descender y quedarse inmóvil se realiza prácticamente sin esfuerzo. Además los buceadores se relacionan con el entorno y la vida marina de una forma correcta, influyendo mínimamente en ambos.  Con este curso de flotabilidad aprenderemos a controlar nuestra flotabilidad y a dominar nuestro desplazamiento por el agua.

  • La TEORÍA y Aguas Confinadas la realizaremos en el mismo día. (INTEGRAMENTE EN NUESTRO CENTRO)
  • Las AGUAS ABIERTAS podrás terminarlas el fin de semana que mejor te convenga en uno de nuestros centros concertados de la máxima calidad, tanto en formación como en instalaciones. (EN UN PLAZO MÁXIMO DE TRES MESES)

 Cuando:

 Consultar Calendario o ponerse en contacto con el club por email o vía telefónica.

El curso incluye:

  • Clase de teoría
  • Plomos y botella
  • 1 inmersión en Aguas Confinadas y 2 inmersiones en Aguas Abiertas
  • Seguro de Accidentes durante la realización del curso. A pesar de que el club cuenta con un seguro de accidentes que cubre a nuestros alumnos e instructores, recordamos la obligación de poseer un seguro individual como buceadores titulados que somos. Debiendo presentar el seguro individual en vigor y la titulación que se posea en el momento de realizar la especialidad.
  • Tramitación de la certificación PADI.

El curso no incluye:

  • Desplazamientos.
  • Alojamientos y Manutenciones.
  • Equipo de buceo (Existe la posibilidad de hacer el curso incluyendo el equipo completo, pudiendo alquilarlo si no dispones del mismo)

Requisitos:

  • Tener al menos 16 años
  • Tener un certificado médico oficial en el que se especifique que se es apto para la realización de actividades subacuáticas. La legislación vigente en España obliga a que sea realizado por un médico especializado en medicina subacuática, con titulación o diploma emitido por un organismo oficial.
  • Una fotografía
  • Titulación de Open Water Diver o similar.

Independientemente del nivel técnico que tengamos, ya seamos principiantes o expertos, uno de los factores más importantes a la hora de mejorar nuestras habilidades de buceo es sin duda el dominio de la flotabilidad. Si logramos una flotabilidad neutra que nos proporcione una posición horizontal durante nuestras inmersiones, nos divertiremos mucho más.

Llamamos flotabilidad a la habilidad que tiene nuestro cuerpo de aferrarse a la superficie de un líquido, en este caso nos centraremos en el mar.

Debido a nuestra condición física, el hombre tiene una llamada “flotabilidad positiva”, es decir, la resistencia generada por el peso de nuestro cuerpo es menor que la fuerza de flotación; resultado: flotamos. Algo que aparentemente hace que el buceo sea mucho más complicado.

Los buzos experimentados saben que mantener una flotabilidad neutra es la clave para un buceo fácil. Uno de los objetivos más importantes del buceador es controlar su flotabilidad, lo cual no es fácil porque hay muchas cosas que pueden afectarlo: el equipo, el lastre, el estado del agua…

Los buzos que perfeccionan estas técnicas experimentan menos fatiga, asi que con el curso de flotablidad reducen el consumo de gas, aprenden nuevas habilidades con mayor facilidad, protegen el medio ambiente y se benefician de una mayor confianza en sí mismos y un mejor control bajo el agua. A continuación intentamos reunir los mejores consejos para ayudarte a controlar y mejorar tu flotabilidad.

UN ASUNTO PERSONAL

Debe quedar claro que la flotabilidad no es un hecho concreto que podamos calcular de antemano. Por el contrario, es un factor personal que depende de cada buceador individual y está básicamente determinado por varios elementos como

– El sistema corporal.

– El porcentaje de grasa corporal en cada cuerpo (teniendo en cuenta que cuanto mayor sea el porcentaje de grasa corporal, mayor será el empuje positivo).

– Volumen pulmonar. Por esta razón, no sólo difiere de una persona a otra, sino que también puede cambiar la flotabilidad de la misma persona si su condición física ha cambiado por cualquier motivo.

En general, una persona delgada tendrá más dificultades para flotar sin ayuda y viceversa.

Además de los aspectos “físicos”, hay otros aspectos que deben tenerse en cuenta, como el hecho de que bajo el agua no todos progresamos de la misma manera.