Curso de Buceo Bajo Hielo

Con el Curso de Buceo Bajo Hielo Imagina bucear bajo hielo con una única entrada y salida, viendo los contrastes de luz que se forman al penetrar la luz a través del hielo, jugando con las burbujas que exhalas de tu regulador y quedan atrapadas en la capa de hielo, es una inmersión de aventura y muy visual. Aprenderemos en el curso a planificar y organizar nuestras inmersiones, las consideraciones acerca del equipo, preparación y procedimientos de perforación etc.

  • La TEORÍA la realizaremos INTEGRAMENTE EN NUESTRO CENTRO en un día.
  • Las AGUAS ABIERTAS se realizarán en el Lago del Balneario de Panticosa (HUESCA) en los meses de invierno.

Cuando:

  • Se realiza una vez al año en los meses de invierno (Consultar Calendario o ponerse en contacto con el club o vía telefónica)

El curso incluye:

  • Clase de teoría
  • Plomos y botella
  • 3 inmersiones en Aguas Abiertas
  • Seguro de Accidentes durante la realización del curso. A pesar de que el club cuenta con un seguro de accidentes que cubre a nuestros alumnos e instructores, recordamos la obligación de poseer un seguro individual como buceadores titulados que somos. Debiendo presentar el seguro individual en vigor y la titulación que se posea en el momento de realizar la especialidad.
  • Traje Seco (Se debe tener titulación en la especialidad)
  • Regulador Especial con protección medioambiental para aguas frías.
  • Tramitación de la certificación PADI.

El curso no incluye:

  • Desplazamientos.
  • Alojamientos y Manutenciones.
  • Equipo de buceo

Requisitos:

  • Tener al menos 16 años
  • Tener un certificado médico oficial en el que se especifique que se es apto para la realización de actividades subacuáticas. La legislación vigente en España obliga a que sea realizado por un médico especializado en medicina subacuática, con titulación o diploma emitido por un organismo oficial.
  • Una fotografía
  • Titulación de Advanced Open Water Diver o similar.

A diferencia de otras inmersiones, nuestro compañero está en la cima y está en contacto constante con la persona que hace la inmersión usando una cuerda guía, que será nuestro medio de comunicación y nuestro sistema de rescate de emergencia. Los tres podemos bucear con nuestros respectivos compañeros a través de las tres cimas, y controlamos el desarrollo de la inmersión a través de nuestras cuerdas guía (las teclas de señal están determinadas por la cuerda).

El buceo bajo el hielo es principalmente en la superficie. La belleza no está en la parte inferior, que normalmente es oscura, sino en la parte superior, donde se encuentra la capa de hielo. Su forma, su transparencia, la sensación de ver y tocar… Todo esto tiene el significado de estas inmersiones que, a pesar de su corta duración, nos ofrecen una visión fantástica y exótica, inusual.

El agua está fría, todos podemos imaginar que, aunque todo nuestro cuerpo está protegido por el traje, hay una pequeña parte de nuestra cara que no cubre ni la capucha ni las máscaras habituales, por lo que aplicamos una capa de vaselina para protegernos de los efectos que esta pequeña parte de nuestra piel sufrirá en contacto con el agua helada del Ibon. Esto me obliga a destacar dos modos de acción muy recomendables y únicos para este tipo de inmersión. Una vez fuera ya no podemos bucear con el mismo equipo, la temperatura del agua bajo el hielo es de unos 4 ºC, pero una vez en la superficie puede estar muy por debajo de los 0 ºC, de modo que incluso cuando hace sol los mecanismos reguladores pueden ser bloqueados por la humedad del aire y, cuando volvemos a bucear, por ejemplo, para que las segundas fases del regulador permanezcan con corriente constante.

Otra recomendación es que si cortamos el trozo triangular de hielo, lo empujemos debajo del hielo; no debemos quitarlo, porque es muy pesado, y volver a colocarlo en su lugar cuando la actividad haya terminado, de modo que el perímetro vuelva a congelarse y el agujero que hicimos no se congele con una capa más fina que el resto de la superficie del ibón, convirtiéndolo en una trampa si alguien camina sobre el ibón congelado, lo que podría causar que se hunda si lo pisa.